jueves, 17 de mayo de 2012

Congreso de la Desmemoria de Juan Palomo


Se celebra estos días el Congreso sobre la Memoria y la Convivencia montado por el Gobierno de Patxi López (lo de Gobierno Vasco le viene ancho). En este congreso ha intervenido Shlomo Ben Ami, exministro de Exteriores de Israel y actual presidente de una cosa que se llama Centro Internacional de Toledo para la Paz. Le he oído en la radio y ha hablado de la actitud que deben tener los terroristas respecto a las víctimas y el daño y dolor causados.
Por un momento he pensado que por fin el Estado de Israel se posicionaba ante esta cuestión tan peliaguda de su pasado terrorista, cuando Palestina era una colonia británica y los terroristas sionistas, que años después fundaron el Estado de Israel, asesinaban civiles a tiros y a bombazos. Algunos de aquellos asesinos luego fueron mandatarios del Estado judío, como Ytzhak Shamir, Ytzhak Rabin, Levi Eshkol o Menahem Begin.
Pero no. Este señor hablaba de la violencia que durante los últimos años han practicado los palestinos contra el Estado judío. Ya no se acuerda de cuando ellos eran los reprimidos. Es lo que ocurre cuando usas la violencia para conseguir objetivos políticos: en cuanto estás en el poder no te preocupas del dolor y de la sangre que has derramado cuando eras un terrorista. Y los que ahora te hacen la puñeta a ti, pasan a ser los terroristas y los que tienen que asumir el dolor que causan, y congreso por aquí y ayuda a las víctimas por allá. Pero a los muertos que tú has causado que les jodan.
De estos datos saco varias conclusiones:

A - La violencia política “terrorista” a veces funciona para derrocar al Poder y ocupar su puesto (Rusia, Cuba, Israel, Argelia, Nicaragua,...), luego es lógico que sea una herramienta muy útil para conseguir tus objetivos. Así que lo del viernes sobre “Política de la memoria: una ética del nunca más”, suena a brindis al sol y declaración de buenas intenciones, sin más recorrido que el que le quieras dar hasta que vuelvas a pensar que qué buena es la violencia cuando la practico yo. Es decir, en cuanto acabe el congreso.

B – Cuando llegas al Poder, no solo te olvidas de los muertos causados para llegar al Poder. También de los que causas para mantenerte en el Poder. Por ejemplo, en este fantástico Congreso sobre Memoria y Convivencia, nadie ha hablado, ni hablará, sobre los muertos causados por la dictadura franquista (ojo, no la guerra civil, sino la postguerra), ni por las organizaciones paramilitares de la “democracia” (ATE, BVE, Triple A, GAL), ni por las diversas policías. Que también ha habido muertos, y muchos.

C – Hay personas que han podido llevar con gran entereza toda esta presión de haber sido un asesino, y han podido insertarse en la sociedad sin ningún tipo de remordimiento, sin ningún tipo de rechazo. Y sin que sus víctimas hayan tenido, aparentemente, ninguna necesidad de apelar a la memoria, la reparación, la justicia. Estas son las personas que faltan en este congreso, y que con su experiencia pueden iluminarnos el oscuro camino de la reconciliación y esas zarandajas, huy, perdón, que me contagio de su lenguaje. ¿Por qué no han invitado a los franquistas que tanto dolor causaron durante sus largos cuarenta años de crímenes? Ellos sí que supieron superar con nota lo de la memoria, la convivencia y esas chorradas, huy, perdón otra vez. No como esos argentinos, hijos descarriados de la Madre Patria, que encima de robarnos su petróleo, se dedican a juzgar a los valientes que tuvieron a raya a esa panda de subversivos, en vez de seguir las pautas de nuestra modélica y desmemoriada transición. Otra vez me contagio. Seguro que esos franquistas pueden aportar mucho el miércoles con lo de “Otras experiencias ante el horror (ajeno)”. El paréntesis es mío. Y como también son muy chistosos cuando quieren, harían muchas risas el martes con lo de “De la dictadura a la democracia (un viaje por hacer)”. El paréntesis vuelve a ser mío. Y, hablando de franquistas, podríamos llegar hasta los únicos condenados de ese bando. ¿Por qué no han invitado a Rodríguez Galindo, Barrionuevo, Vera, Sancristóbal, etc.? ¿A estos no se les exige desfilar por la pasarela del arrepentimiento y el perdón?

D – Siguiendo con los ponentes, llama la atención que se haya vetado a Carmen Gisasola, exmilitante de ETA, y no a Adriana Faranda, exmilitante de las Brigadas Rojas. Encima la jugada les ha salido rana, porque les habrá sentado a cuerno que esta dijera que la Brigadas Rojas nunca se disolvieron, que nunca entregaron las armas, que el perdón es algo muy particular que ha de surgir de uno mismo, y que no es bueno que el concepto de arrepentimiento sea elevado a categoría jurídica. Los actuales dirigentes de ETA no lo habrían dicho mejor.

E – La sola presencia en este congreso de un indivíduo que ha sido miembro de un gobierno que una y otra vez se salta la legalidad internacional, que incumple olímpicamente las resoluciones de la ONU, que tiene armas nucleares no declaradas, que encierra como animales a personas a las que previamente ha echado de su tierra para quedarse con ella, que mata a esas personas por docenas cuando le es rentable políticamente,... la sola presencia de un tipo así, al menos para mí, invalida cualquier cosa que pueda salir del famoso congreso.

F – Dice el teólogo Francisco Javier Vitoria que “las monstruosidades no las cometen los monstruos, sino personas estándar, viviendo en otros sitios no hubiesen tenido la notoriedad de terroristas". No sé si hace falta ser teólogo (estudios estos tan válidos como los de los profesionales del tarot nocturno televisivo) o participante en un congreso para soltar semejante obviedad. En otros sitios, en vez de terroristas serían héroes, y me acuerdo de aquellos pilotos yankis de la OTAN que salían de Wisconsin por la mañana, llegaban a la antigua Yugoslavia, soltaban su manojito de bombas, mataban a 50 ó 60 civiles de una tacada, y regresaban a su casa de Wisconsin a tiempo de dar el beso de buenas noches a sus hijitos. Qué tierno. Qué poco terrorista.

G- No me parece mal que alguien quiera montarse un congreso de nombre muy rimbombante para arrimar el ascua de la Historia a su sardina política. Bueno, me parece mal que lo haga con dinero público, pero a esto ya uno se acostumbra. Lo que me parece mal, de un cinismo obsceno e indecente, es que nos quieran convencer de que aquí solo ha habido unos muy malos y unos muy buenos. Si hay quien se lo quiera creer, allá él/ella. Yo seguiré en mis trece de que aquí ha practicado la violencia más de un bando, pero solo se ha perseguido a los de un bando. Ha habido víctimas en más de un bando, pero solo se ha resarcido a las de un bando. Esto es lo que se llama política de guerra.

H – Así no se reparan la memoria y la convivencia.

lunes, 7 de mayo de 2012

De uno de los estupendos enlaces de ahí, a la derecha.

El dedo que mece la Liga
Javier Pérez de Albeniz (El Descodificador)


El Real Madrid ha ganado la Liga al Barcelona. Una liga que ha dejado de ser la mejor del mundo para convertirse en una competición entre dos equipos con 18 comparsas: 36 puntos separan al primer clasificado del tercero. La ha ganado el Madrid en La Catedral, un campo de ensueño, con un broche de oro: el corte de mangas de Ronaldo. La victoria ha abierto todos los informativos, y las celebraciones, retransmitidas en directo, solo han estado empañadas por la lluvia. Un triunfo merecido que hace que el madridismo mire para otro lado y termine identificándose plenamente con Mourinho, el entrenador avinagrado que ningún equipo debería tener.

Mourinho es una de las peores cosas que le han podido pasar al fútbol. Con su eterna insatisfacción y sus malos modales nos hace olvidar que el balompié es un deporte, un juego divertido, una pasión infantil. Esa “fiesta de los ojos y música del cuerpo” de Eduardo Galeano. Las teorías que equiparan el fútbol con una guerra dan mucho juego en el periodismo de columna y en la literatura deportiva, pero son terriblemente dañinas en la vida real. Crean monstruos, yo los he visto: niños de quince años gritando “¡Catalanes hijos de puta!” cuando aparece Guardiola en televisión.
Mourinho es un neoliberal del balón que cada minuto nos recuerda que, cuando se trata de ganar, todo está permitido. Que la victoria es el fin, y que todos los medios están justificados para conseguirla. Perder es de mediocres. Un pecado. Mou ha conseguido que los niños sean menos niños y más hinchas, que dejen de disfrutar con la pelota (Dios es redondo) y solo piensen en vencer, que vean el deporte como un enfrentamiento, y que justifiquen e imiten los cortes de mangas de Ronaldo, los pisotones de Pepe y hasta su propia amargura vital. Mourinho convierte el estadio en una isla de permisividad: lo que sucede en la cancha queda en la cancha, repiten técnicos y  jugadores, incomprensiblemente ajenos a las decenas de cámaras que observan y transmiten al mundo sus miserias.
Mou lleva el fútbol mucho más allá de las guerras simbólicas entre tribus modernas. La tensión, verbal y física, forma parte de su manera de entender el juego. “Ha habido una operación para convertir a Mou en el Darth Vaden del futbol español. Otros hacen las mismas cosas y no les masacramos”, dice García Ferreras en “Al rojo vivo” (La Sexta). ¿Otros hacen las mismas cosas? De ninguna manera… Hay imágenes que nunca deberíamos olvidar, que pertenecen a nuestra historia nacional de la infamia. Por ejemplo aquella de Aznar en las Azores, cuando nos mintió y nos hizo cómplices de una guerra ilegal, injusta e inútil. O ésta más reciente del rey Juan Carlos matando elefantes, ejemplo de una doble vida financiada con nuestro dinero. Yo no olvidaré jamás la escena en que Mourinho, en un acceso de ira durante una tangana, se acerca por detrás al entrenador rival y le mete un dedo en el ojo.

Ese dedo traicionero y cobarde, el que mece la liga, no se había visto jamás en el fútbol español. El dedo que señala la máxima miseria futbolística: aquella que convierte un juego mágico, “la recuperación semanal de la infancia” (Javier Marías), en una academia de codicia donde los jóvenes pueden aprender el arte de la soberbia, el engaño y la intimidación. Ójala no tengamos que arrepentirnos algún día de estas enseñanzas.
http://www.eldescodificador.com/2012/05/03/el-dedo-que-mece-la-liga/

martes, 24 de abril de 2012

Ertzainas en el disparadero

Ayer se concentraron un centenar de ertzainas para protestar por la campaña de criminalización (sic) que, al parecer, se está llevando en su contra a raíz del asesinato de Iñigo Cabacas. Denunciaban también que se sienten abandonados por los responsables del Departamento de Interior, y que lo están pasando muy mal. Pobrecitos. Dicen que algunos incluso están recibiendo ayuda psicológica por lo ocurrido porque están "destrozados". Hace falta ser caradura y tener poca vergüenza para venir con esas. Va a resultar que tienen su corazoncito en algún lugar de la cartuchera. Deberían tener en cuenta que otros, en vez de atención psicológica, reciben puntos de sutura, escayola, una lápida o, en el mejor de los casos, una multa.
Y que se están planteando renunciar a llevar escopetas para el operativo de "seguridad" que montarán el jueves para el partido entre el Athletic y el Sporting de Lisboa. Esta es una buena muestra de la calaña de esta gente: no quieren renunciar al uso de escopetas porque su uso les parezca una bestialidad que puede provocar muertos y heridos, como así sucede y ya sabían, sino porque si matan a alguien después les pueden echar la culpa a ellos, los pobrecitos.
Rodolfo Ares, nefasto consejero de Interior (nefasto como todos sus predecesores), ha optado por estar a buenas con sus esbirros en lugar de atender las necesidades de la ciudadanía, y ha anunciado que ha mandado al fiscal de turno la información pertinente para que investigue si en la manifestación del sábado, en protesta por el asesinato de Iñigo Cabacas a manos de la Ertzaintza, se produjo algún delito como consecuencia de los gritos proferidos por los manifestantes. Y se ha puesto manos a la obra en lo que le compete, es decir, liarse a mandar multas a los convocantes.
Que no vengan con mandangas. Ya sabemos cómo actúan, ya conocemos su prepotencia, su chulería, su brutalidad y, lo que es peor, su impunidad. Hay montones de grabaciones en las que se les ve apalear con saña y disparar a dar a gente indefensa. Que no nos cuenten milongas. Ya tienen y disfrutan de esa impunidad que reclaman, como se demostrará, una vez más, cuando la responsabilidad por la muerte del hincha del Athletic se reduzca a una sentencia absolutoria por "imposibilidad de conocer la identidad concreta del que disparó el pelotazo", o "por haberse tratado de un desgraciado accidente".
Que no nos tomen por idiotas queriéndonos convencer de que son unas pobres monjitas de la caridad. Los conocemos demasiado bien desde hace muchos años.

jueves, 19 de abril de 2012

Borbón cual Jaimito...

...pillado copiando en un examen.
¿Por qué pide perdón? ¿Por ir a cazar a Africa? ¿Por haberse roto la cadera? ¿Por no haber ido a visitar al nieto al hospital? ¿Por matar elefantes, especie en peligro de extinción?
¿Por dejarse pagar la factura por un comisionista que le debe el favor de haber intervenido para llevar el AVE a Arabia Saudí? ¿Por ser rey? ¿Por haber sido elegido por un dictador criminal? ¿Por haber esperado hasta última hora para saber cuál era el caballo ganador la noche del 23-F? ¿Por ponerle los cuernos a su esposa? ¿Por aparecer en los mails de su yerno que le meten hasta el cuello en los negocios de este? ¿Por decir en el discurso navideño que todos tenemos que atarnos el cinturón mientras él se pega la vida padre? ¿Por pegarse la vida padre a costa del dinero de los ciudadanos? ¿Podría concretar un poco más el campechano este? ¿También el gobierno le ha escrito en un papelito lo que tenía que decir?



Ah, ya me parecía a mí...


martes, 17 de abril de 2012

El modelo policial

Hace unos días moría Iñigo Cabacas, hincha del Athletic, a consecuencia de una pelota disparada por un ertzaina. Estoy por apostar todos mis discos a que nunca se sabrá el nombre del asesino, pese a que Rodolfo Ares, consejero de Interior, ha asegurado que se llegará hasta el final "cueste lo que cueste y cueste a quien cueste". La cuestión es qué entiende Ares por "el final". Ya empieza a vislumbrase ese "final": dicen desde la Ertzaintza que en varias comisarías se han encontrado cartuchos de escopeta con más pólvora de la que deberían tener, lo cual implica una mayor potencia de disparo y, en consecuencia, la inocencia del asesino, que no es responsable de los errores de fabricación de los cartuchos. Creo que voy a conservar mi colección de discos. Nunca se ha sabido el nombre de un asesino uniformado que cometiera su crimen amparado por el grupo de matones a sueldo que le acompaña en su labor represora. Nunca, y esta no va a ser la excepción.
Casualmente en estos casos sí que se aplica el principio legal de individualizar el delito y no aplicar, como sí se hace contra la izquierda independentista vasca, la presunción de culpabilidad para todo un colectivo cuando no se sabe a ciencia cierta quién ha cometido la ilegalidad. Si hay media docena de cipayos implicados porque ese día les tocaba llevar la escopeta, no se condena a nadie porque no se puede saber de quién era la pelota asesina. Aunque ellos seis sí saben quién fue.
Ha tenido que haber un muerto para que se planteen el modelo policial de la Ertzaintza. De nada han valido la lista de tuertos, lisiados y heridos provocados por la violencia brutal de los ertzainas para planteárselo. Ahora que hay un muerto, sí. Pero durante unos meses nada más, ya que la ciudadanía tiene muy mala memoria, y enseguida empezarán otra vez a despejar la calle como únicamente saben, a hostia limpia. Como muestra, un botón: en la manifestación del otro día en Bilbo en contra de la doctrina Parot, los policías que vigilaron la marcha fueron los municipales, y no los ertzainas, como habitualmente. Les daba vergüenza o así. Pero pongo en juego otra vez mi colección de discos a que dentro de poco ahí están otra vez los de casco rojo sangre a amenazar la libre expresión ciudadana.
La pena es que, siendo esta una buena ocasión para replantearse en serio el modelo policial, los de ese mundo aparte que forman los políticos profesionales y sus amigos del poder real, lo único que van a hacer es quitar las pelotas de goma maciza y poner otras algo menos macizas, que al menos no maten, aunque dejen tuertos, lisiados y heridos en medio de la calzada. Porque algo que estos días hemos podido oír es que están muy orgullosos de su pasado de violencia brutal, aunque hayan repartido estopa sin medida, a diestro y siniestro, incluso de las muertes provocadas (Rosa Zarra por un pelotazo en Donostia, Kontxi Sanchiz en Hernani).
Según ellos, el único lunar en su actuación durante todos estos años ha sido la muerte de Iñigo Cabacas. Y aún así dicen que ha sido algo totalmente involuntario. Otra mentira. Un policía que tiene una escopeta la usa, y son muchísimas las pruebas de que la usan con todas las consecuencias, tirando a dar, por mucho que digan que no. Y hay muchísimas pruebas de cómo manejan la porra, con suma violencia, con saña, humillando, pegando en cualquier parte del cuerpo y luego refugiándose en el anonimato del grupo de matones. No hay más que ver el vídeo del desalojo de Kukutza, con un hatajo de psicópatas destruyendo a patadas y porrazos la persiana de un bar. Esa es la policía que tenemos. Que no intenten convencernos de otra cosa.
Pero no se trata solo de plantearse la actitud de los policías que reprimen las manifestaciones. El trato de la policía con los ciudadanos es cada vez más prepotente, sean locales, nacionales, guardias civiles o ertzainas. Saben que son intocables y que siempre van a tener la presunción de credibilidad en cualquier conflicto. Encima con el gobierno del PP no van a tener ni que cargar con manifestantes que están haciendo una sentada pacífica. El mero hecho de no hacer nada por levantarse a requerimiento del madero de turno, va a suponer un atentado a la autoridad. Ni con Franco pasaba esto.
En Gasteiz, por ejemplo, están poniendo a circular municipales a pie para que se sienta la cercanía con el ciudadano. Pero hay que verles. Un uniforme que parece que van a la guerra. Y en vez de ayudar, a reprimir, que es lo suyo. Estás en doble fila montado en el coche en una calle por la que no pasa nadie y presto a moverte si estorbas a alguien, y ya te sueltan que te vayas de ahí, que son 200 euros de multa. Les dices que estás esperando a alguien que baja enseguida y te dicen que te vayas a dar una vuelta a la manzana o te multan. Eso es lo que entienden por "policía de barrio". Luego ves que ellos aparcan donde les da la gana para tomarse algo en un bar, o dejan la moto en medio de un carril para fumarse un cigarro porque "son policías", como tuve que oír una vez.
Habrá mil ejemplos de estos comportamientos cotidianos, que no hay que irse solo hasta los "prodisturbios" para replantearse todo esto. En el día a día hay mil actitudes manifiestamente mejorables. Un madero es la autoridad, pero no el abuso de autoridad. No sé qué coño les enseñan en sus famosas academias, pero parece que al psicólogo y al educador les rescindieron el contrato hace años. Los cambiaron por un curso de cómo recaudar pasta a mansalva.
Como en esta época si algo cambia es a peor, esta no iba a ser la excepción. La economía se cae, el paro crece imparablemente, la gente se queda en la puta calle sin un techo que le cobije, cada vez hay más desesperados sueltos, y, en consecuencia, la policía tiene que ser más eficaz que nunca para proteger las haciendas y privilegios de los señoritos. Los maderos son ese penúltimo muro que separa a los poderosos de la realidad. Y los muros, para que aguanten bien, tienen que ser de buen hormigón armado, sobre todo bien armado.

Argentina se pone compadrita, che.

El gobierno argentino ha expropiado la parte que Repsol manejaba en YPF. Y ya suenan tambores de guerra económica y Mariano Rajoy amenaza con rayos y truenos, y también ha ido lloriqueando a papá y mamá Bruselas porque Cristina les ha quitado el juguete a sus amiguitos accionistas de la multinacional. Pero papá y mamá le han dicho que, aun siendo un asunto que atenta contra las normas del capitalismo ortodoxo y salvaje, valga la redundancia, el problema es bilateral, y que de momento hará como Pilatos, seguir gobernando Europa como el cortijo en que la han convertido, y lavándose las manos en las cuestiones que afecten feamente a los integrantes del PIGS (Portugal, Irlanda, Grecia y Spain).

Argentina les ha quitado/expropiado, pagando a un precio que está por decidir, a los susodichos accionistas su máquina de hacer dinero a costa de los recursos naturales argentinos. El gobierno español, o los gobiernos en general, cuando privatizan/expropian empresas públicas solventes, como en su día era Telefónica, por ejemplo, para dársela a sus amiguetes, el robo es aún mayor, pues le quitan la empresa a los ciudadanos que con sus impuestos han levantado la empresa. A veces la privatización lleva las empresas a la ruina, como Iberia, o a tener beneficios ingentes, sobre todo para los directivos, a base de despedir trabajadores y de abusar en el sector respecto a la competencia.

Así que lo que ha hecho el gobierno de Cristina Fernández es recuperar para el pueblo argentino la gestión de sus recursos petrolífero/gasísticos saltándose las leyes no escritas del libre comercio/mercado, esa cosa tan mala. Lo curioso es que el 17 de septiembre de 1992 la propia Cristina Fernández, siendo diputada, apoyó la privatización de la entonces estatal YPF. Sorpresas te da la vida.

Me parece fenomenal que se nacionalicen empresas de sectores estratégicos, para evitar que los carroñeros financieros globales especulen y se forren estrangulando las economías locales. Otra cosa es que los que ahora van a gestionar esos recursos sepan/quieran hacerlo con acierto y no caigan en las mismas fechorías que los capitalistas, cosa que no sería de extrañar, por habitual. Pero al menos ahora está en manos de los argentinos (más o menos, que ya sabemos cómo son las “democracias” occidentales) el conseguir que eso no ocurra.

Al hilo de esta noticia y de la actitud del gobierno español, hace unos días dieron por La 2, una cadena seria, un reportaje sobre los “expolios” que la empresa norteamericana Odissey está haciendo en los barcos españoles cargados de oro y que naufragaron en el Atlántico. Salían algunos arqueólogos diciendo que estaban destrozando importantes fuentes para conocer la historia de España, además de quedarse por todo el morro con un patrimonio que pertenece a todos los españoles. Qué cosas.

En ningún momento dijeron que ese oro lo habían robado a sangre y fuego en la invasión de América, a cambio de muerte y destrucción. Hay una viñeta en la que se ve a un invasor cualquiera, pongamos Hernán Cortés o Pizarro, blandiendo la espada ante un nativo americano, al que grita: “¡Traemos cultura, educación, progreso!” Y el nativo le pregunta: “¿Y para qué es la espada, maestro?”. Sea YPF, sea aquel oro, sea el “¿por qué no te callas?”, siempre la misma actitud imperialista. De eso también sabemos un poco en Euskal Herria, casualmente ahora en nuestro particular quinto centenario de la conquista, a sangre y fuego también.

¿Cómo era ese refrán tan español...? Ah, sí: el que roba a un ladrón tiene cien años de perdón.

lunes, 16 de abril de 2012

Miguel Angel Revilla

Estoy viendo un publireportaje de esta penosa ETB de Patxi López sobre ese ser llamado Miguel Angel Revilla. En fin. Un pobre idiota que se regodea en su idiotez, que ama mucho a Euskadi porque a su barco le puso "un nombre que significa grito, irrintxi, así, con te-equis, claro". Un macho alfa que iba por el mundo sin escoltas ("yo vine a Gernika en plena dureza del tema, a Gernika ¿eh?, sin guardaespaldas ¿eh?, a Gernika") pese a que cree que habría sido "un trofeo de caza importante con la justificación de que soy español, porque lo soy, que soy un enamorado del Pais Vasco, pero dentro de España, y que además soy una persona popular, pues qué más querían, ¿no?". Pues yo creo que a un bobo como él, la verdad que no.

Se relame de gusto cuando confirma que en el franquismo fue "presidente del sindicato de estudiantes vascos", aunque por lo bajinis se le escapa que era el SEU, el sindicato universitario franquista. Y no dice que en 1973 era responsable del sindicato vertical franquista en Torrelavega, el demócrata.

No hay que rascar mucho para que se le vea el ramalazo facha ("y me voy a por él y llamo a un general de aquellos que lo baje" (a un político madrileño que se refirió a Revilla como el tonto ese que se ha hecho famoso con las anchoas. Revilla, para compensar, al madrileño le llama baboso).

Y yo me pregunto: ¿Qué hago perdiendo el tiempo hablando de este charlatán, redicho, campechano (en el sentido monárquico de la palabra), mal perdedor ("que aquella bandera de la Concha era de Pedreña y se la dieron a Fuenterrabía y yo hice una réplica, como presidente del gobierno, parecida (este matiz será por lo del copyright), y la tienen allí colgada")? Pues eso, perder el tiempo. Pero es que le tenía ganas al carachorra este.